Programa 4 – Editorial | Mauricio Funes Sin Censura

Mauricio Funes Sin Censura

Editorial Sin Censura

Programa 4 – Editorial

En esta ocasión voy a pronunciarme sobre un tema que fue objeto de mi más reciente artículo de opinión publicado en el periódico digital La Página.

Me refiero a las expectativas económicas para el próximo año y la posición de los principales detractores de este gobierno y el anterior que yo califico como aves de mal agüero o más bien como apologistas del pesimismo.

Y es que la visión fatalista, casi catastrofista, de sectores como ANEP, FUSADES y FUNDE o de dirigentes y diputados del partido ARENA raya en la indecencia y falta de patriotismo.

Uno se pregunta: y ¿Hasta dónde llegará la defensa irracional de sus intereses particulares, que no son los de la nación, al grado tal de desear que el gobierno fracase y que por tanto, el país entero también fracase?

En un programa anterior les comenté que un organismo de Naciones Unidas de mucho prestigio, la Comisión Económica para América Latina, más conocido por sus iniciales como CEPAL, reveló que en el 2015 nuestro país crecería en promedio a una tasa de 2.5%, sólo un punto debajo de las proyecciones gubernamentales que ha cifrado el crecimiento de este año en más de un 2% y en el 2015 en 2.6%.

Para que nos entendamos. Cuando recibí el gobierno, por diferentes razones, entre ellas la crisis internacional del 2008, que golpeó sensiblemente a nuestro país, El Salvador presentaba una tasa negativa de crecimiento de más del 3%. Es decir, el país no sólo no crecía sino que había retrocedido. Esto se expresaba en cierre de empresas, pérdida de empleos, reducción de exportaciones y reducción de ingresos por remesas provenientes sobre todo de Estados Unidos.

Un poco más de cinco años despúes, nuestro país crecerá, según proyecciones del Banco Central de Reserva, a un poco más del 2%. Significa que en el último quinquenio el país ha crecido realmente 5 puntos porcentuales. Superó la tasa negativa y ahora está arriba de cero crecimiento en dos puntos porcentuales.

Por supuesto que este crecimiento aún no es suficiente para superar nuestros problemas, pero si es un síntoma alentador que la situación del país ha comenzado a mejorar.

Al conocer el informe de la CEPAL dije en esa ocasión y lo sostengo de nuevo ahora que “hay suficientes razones para sentirnos optimistas”, en la medida que el 2015 proyecta ser mejor que el 2014.

No voy a negar que este año ha sido especialmente difícil para los salvadoreños, tanto en el plano económico como por la inseguridad ciudadana.

Los asesinatos se dispararon, aún cuando hemos logrado recuperar la tendencia a la baja que se dio hace un par de años, y las finanzas públicas enfrentaron un bache que está siendo remontado con la aprobación de más de mil cien millones en Bonos y el Presupuesto para 2015, con lo cual el gobierno contará con los recursos necesarios para hacer frente a sus obligaciones e impulsar el crecimiento de nuestra economía.

Durante mi período presidencial nunca negué los problemas que enfrentamos y tampoco dejamos, como equipo de gobierno, de asumir los desafíos que heredamos.

Fue un período de transición complejo en la medida que debimos desmontar una estructura de gobierno que había sido diseñada para favorecer los intereses y apetitos económicos de un pequeño grupo en el poder.

El gobierno del ex presidente Saca comenzó ese distanciamiento con la forma tradicional de gobernar que venía caracterizando a las administraciones areneras.

Los gobiernos de Cristiani, de Calderón Sol y de Francisco Flores fueron gobiernos al servicio de la oligarquía económica.
De esa orientación del Estado es que nacen los procesos de privatización, donde grupos empresariales obtuvieron cuantiosas ganancias. También en esos gobiernos, los recursos públicos fueron desviados para crear privilegios económicos para unos cuantos, afines al partido en el poder del Ejecutivo.

La semana pasada ponía el ejemplo, entre muchos, de la venta ilegal de acciones de La Geo a la empresa italiana ENEL, que no sólo le significo pérdidas al Estado por la repatriación de ganancias que esta venta sin respaldo constitucional provocó, sino que permitió, según hemos tenido información por confirmar, que un reducido grupo de empresarios locales participaron de esta asocio con Enel, lo que les venía asegurando una participación también en las utilidades obtenidas con la generación geotérmica.

Fueron justamente estos empresarios los que más presionaron al gobierno Saca y a mi gobierno para que entregáramos el control de La Geo a los italianos y los que más recienten el acuerdo logrado la semana pasada entre CEL y ENEL.

Siempre he sostenido que los desvío mayores de recursos públicos ocurrieron durante la presidencia Flores, por eso el destape institucional que comenzamos en mi gobierno tiene como punto de partida el quinquenio 1999-2004.

No es que los gobiernos anteriores a Flores no hayan cometido pecados y utilizado recursos públicos para fortalecer a grupos de poder, pero desde el punto de vista de una investigación judicial, poco o nada se podía hacer para esclarecer los probables delitos cometidos, en la medida que ya habían prescrito.

Recordemos que con el gobierno Flores arranca además la dolarización, que no sólo despoja al país de una política monetaria, sino que aumenta la vulnerabilidad de nuestra economía frente a las crisis internacionales.

Acá no es un problema de soberanía monetaria, en el sentido que pérdimos el colón para dar paso a la circulación exclusiva del dólar. Acá es un problema que ya comenzamos a sentir de falta de una política monetaria para hacerle frente a las crisis internacionales, sobre todo, en Estados Unidos.

La reforma previsional que había iniciado el gobierno Calderón Sol antes de Flores nos tiene “atados de mano” ante la caída de la rentabilidad de los fondos de pensiones y el aumento progresivo de la deuda previsional.

No hay que pasar por alto que los pronósticos que hacen los organismos financieros internacionales sobre el incremento de nuestro déficit fiscal tiene también un componente de deuda previsional heredada que debemos enfrentar.

Tengamos memoria histórica y no olvidemos que fue en la era Flores que se intentó privatizar el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), y que sólo la heroica resistencia del gremio médico y de los trabajadores de la salud logró frenar.

Fue también al inicio de la gestión Flores que FUSADES propuso privatizar el servicio de agua potable y eliminar las exenciones en el pago del IVA a la leche, los granos básicos y las frutas y hortalizas.

Ni Cristiani, Ni Calderón Sol y mucho menos Flores le apostaron a la modernización de nuestro aparato productivo y tampoco a la reducción de la pobreza, con el propósito de mejorar la capacidad de consumo de los pobres e incorporarlos a la dinámica de crecimiento de nuestra economía.

¿A dónde está la base exportadora que prometió Cristiani?

¿A donde se encuentra la infraestructura logística y de servicios que ofreció Calderón Sol?

¿Cuál es el proceso de modernización de la economía que Flores dijo que impulsaría en su gobierno?

El balance de esos quince años sólo es favorable para unos cuantos grupos empresariales, especialmente, para aquellos que se vieron favorecidos con medidas de “salvataje económico” que emprendió el gobierno Flores.

Mi insistencia en que se profundice la investigación del caso Flores es porque estoy persuadido a creer que los “destinatarios” de los fondos de cooperación taiwanesa que hoy investiga la Fiscalía fueron unos pocos bolsillos que se vieron fortalecidos en su capacidad de emprendimiento, precisamente por ser grupos de poder ligados a la gestión gubernamental.

El desmontaje de esta estructura de poder inició con Saca y se profundizó bajo la administración anterior.

Saca llevó a cabo una gestión pública más orientada a los programas sociales que la de sus predecesores.

Su error, para ARENA, fue no haber entregado la administración del puerto de La Unión o el de Acajutla a grupos empresariales locales. Tampoco permitió la explotación minera y menos la entrega de la geotérmica nacional a intereses extranjeros, que es lo que resienten algunos analistas económicos que navegan con bandera de independientes.

La expulsión de Saca del partido ARENA no se debió a un acto de traición del ex gobernante que hizo posible la victoria del FMLN en las elecciones del 2009, como injustamente lo sostienen voceros de ARENA, entre ellos el ex presidente Cristiani.

El ex presidente Saca fue purgado de ARENA porque no fue un gobernante que resulto “funcional” a los intereses de la oligarquía.

Si en el 2009 nos hubiéramos enfrentado a un proyecto oligárquico, tal como había sido impulsado por ARENA en sus tres gobiernos de 1989 al 2004, seguro que la diferencia en las urnas habría sido mayor.

ARENA fue derrotada por un proyecto político de izquierda que representaba la esperanza de cambio de la mayoría de salvadoreños y el anhelo de que el Estado se pusiera al servicio de los intereses populares.

Ese fue el proceso que bajo mi gobierno se profundizó.

Consolidamos desde el ejercicio público la construcción de un modelo de inclusión social que le otorgó dignidad a los pobres y redujo sus vulnerabilidades.

Creamos un Sistema de Protección Social incluyente que le permitiera a las familias más pobres del país gozar de los beneficios del crecimiento que la economía comenzaba a experimentar.

De qué servía crecer a tasas más elevadas, como ocurrió con los gobiernos de Cristiani y Calderón Sol, crecimiento en parte estimulado por la postguerra, si los beneficios se concentraban en unos pocos y crecía la desigualdad social y la pobreza no disminuía.

Con una base productiva nacional desarticulada, había que reducir primero la vulnerabilidad de los sectores pobres del país para luego apostar a su incorporación a la actividad económica.

Los campesinos no pueden ser productivos y competitivos si no se les da seguridad jurídica, créditos a bajas tasas de interés, subsidios como los paquetes agrícolas, asistencia técnica y acceso al mercado.

Ese fue el sentido de programas estratégicos como la entrega de títulos de propiedad, paquetes agrícolas, los paquetes escolares para sus hijos, la alimentación escolar o el destacado programa de Ciudad Mujer.

Todos estos son programas apreciados por la población porque sin ellos difícilmente superarían sus carencias y podrían salir adelante.

Ahora nos encontramos ante un nuevo desafío.

Los sectores oligárquicos que controlan al partido ARENA han lanzado una ofensiva que les permita hacerse de nuevo con el poder y preservar de esa forma sus antiguos privilegios.

Su objetivo en el corto plazo es controlar las decisiones legislativas para frenar la gestión del gobierno central y provocar el desgaste electoral del FMLN.

A eso responden las campañas sucias que han comenzado a impulsar, con la complicidad de algunos medios de comunicación, o la evidente colaboración de sus testaferros en las gremiales empresariales o en tanques de pensamiento como FUSADES y FUNDE.

Estos agoreros del pesimismo, como los denominó acertadamente el presidente Sánchez Cerén, se esfuerzan por presentar una visión pesimista de la economía así como de la capacidad del gobierno para hacerle frente a la problemática nacional.

Pero vayamos de nuevo al informe 2014 de la CEPAL al que he hecho referencia,

Según este informe, nuestro país cerrará el año con una tasa de crecimiento superior al 2% y podría alcanzar en el 2015 una tasa de al menos un 2.5%.

El gobierno ha estimado que el próximo año habrá un mayor dinamismo de la economía del país, a partir de un aumento tanto de la inversión pública como privada.

Conocíamos algunos de esos anuncios de parte del Vicepresidente de la república, Oscar Ortiz, quién también es comisionado presidencial para la inversión.

Se espera, para el caso, el inicio de la ejecución de FOMILENIO II en la zona costera marina del país; la concesión del puerto de La Unión; el inicio de la construcción de un aeropuerto frente a la playa El Jagüey en La Unión; la finalización de la ampliación y modernización del aeropuerto internacional Monseñor Romero; el inicio de proyectos de energía, como la construcción de una planta de gas en el puerto de Acajutla por el orden de los mil millones de dólares; otros proyectos de energía renovable, sobre todo hidraúlica y solar, con inversiones arriba de los 200 millones de dólares; así como la construcción de nuevas vías estratégicas para mejorar el comercio y las comunicaciones.

Todo esto hace pensar que el país crecerá en el 2015 a una tasa superior al 2.5%, y no a una tasa inferior al 2%, como aseguran los agoreros de la desesperanza en el sector privado y en ARENA.

Creciendo a ese ritmo no tenemos por qué pensar que la tributación será menor a la captada en este año.

Con ese aumento de un 6% en la inversión proyectada para el próximo año, el gobierno contará con los recursos necesarios sin tener que aumentar el IVA, o acelerar el ritmo de endeudamiento que ha tenido hasta ahora.

¿Por qué entonces los pronósticos pesimistas de la dirigencia de la ANEP, o de FUSADES o de los economistas de FUNDE?

Por qué los diputados de ARENA, pero sobre todo sus candidatos y candidatas nos quieren seguir vendiendo un panorama sombrío para el país de cara a las próximas elecciones?

De dónde sacan que al gobierno le faltarán recursos y que deberá recurrir a un incremento del IVA después de las elecciones?

Si a eso le sumamos el aumento de las remesas como resultado de un mejor comportamiento de la economía de Estados Unidos, lo que seguramente estimulará el consumo interno y nuestras exportaciones hacia ese país, el panorama para 2015 no tiene por qué ser tan catastrofista como convenientemente lo plantea ARENA o la ANEP, con claros propósitos electorales.

No sólo en nuestro país o región, también en el continente entero el clima comienza a distensionarse y a predominar el entendimiento, la sensatez por encima de la irracionalidad y los ataques.

Ayer conocimos el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos y Cuba que puede poner fin a más de cinco décadas de alejamiento, confrontación y bloqueo económico.

Con una alta dosis de pragmatismo y de racionalidad, el Presidente Obama dijo que el distanciamiento de más de 50 años no había traído ningún beneficio a ambos pueblos y el Presidente Castro sostuvo que había llegado el momento de administrar las diferencias que existen entre los dos países.

Este acuerdo puede ser el inicio no sólo de un mejor clima entre ambos países, sino de beneficio para sus respetivas poblaciones y para toda América Latina.

Pero también envía un mensaje claro a sectores conservadores en nuestro país que viven anclados en el pasado y que continúan enarbolando la bandera del anticomunismo como una estrategia electoral para ganar adeptos.

Insisto, en el ambiente hay una serie de elementos y razones suficientes para que los salvadoreños veamos el futuro inmediato con optimismo y esperanza.

Pero para ello debemos derrotar a las “aves del mala güero”, a los apologistas del pesimismo.

Acuerdo entre CEL y ENEL
El 12 de diciembre pasado, el Estado salvadoreño y la empresa italiana ENEL GREEN POWER pusieron fin a un largo litigio en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), institución del Banco Mundial con sede en Washington.
Con este acuerdo se puso fin a la sociedad que existía desde 2002 entre La GEO y ENEL.
El Presidente de CEL reveló, en declaraciones a medios de comunicación, que en esta negociación se presentaron tres propuestas: que ENEL mantuviera su participación accionaria, pero con la condición de que CEL manejara La GEO; que se compraran las acciones (la propuesta que al final se aprobó) y la tercera salida (la más extrema) implicaría la expropiación, en la medida que se trataba de un contrato sin respaldo constitucional puesto que toda concesión de un bien público debe ser autorizado por la asamblea legislativa.
Al final CEL negoció la compra del 36% de las acciones que tenía ENEL en La GEO por un valor un poco más de 287 millones de dólares.

Para ello se llevó a cabo un proceso de titularización para obtener los fondos que permitieron materializar la compra.

La mayoría de ese dinero vendrá de las AFP a un interés del 5.8% que irán directamente a los fondos de los trabajadores”.

Los títulos valores se vendieron a través de la empresa titularizadora Hencorp, empresa reconocida internacionalmente y que dio al proceso la transparencia requerida.

La titularización se dio sobre un porcentaje de los flujos futuros de ingresos de La GEO. Es oportuno aclarar que La GEO es calificada como empresa AAA. Del flujo de sus ingresos se van a pagar $2.6 millones por 180 meses a las AFP para garantizar el pago de esta titularización.

Las acciones de La GEO serán propiedad de INE. Es decir, INE es 100% accionista de La GEO y la INE es una empresa de la que CEL es propietaria, de modo que las acciones de La GEO quedan en manos del Estado.

Antes de la negociación, la INE tenía el 63.8% de las acciones, ahora con el acuerdo el Estado es propietario de la totalidad de las acciones.

El Presidente de CEL ha asegurado que el gobierno cuenta con recursos y experiencia suficiente para desarrollar la generación geotérmica del país, al grado que ya se están realizando exploraciones en dos pozos nuevos que aumentaría la capacidad de generación de La GEO y una mayor participación de la energía geotérmica en la matriz enérgitica del país.

Esto permitirá en el corto plazo precios más baratos de energía y una generación más limpia y acorde con el Medio Ambiente.

Sobre este caso se han dicho y escrito muchas falsedades con el propósito, uno, de esconder uno de los mayores fraudes cometidos durante gobierno anteriores y que habría llevado a pérdidas millonarias para el Estado, y dos, un proceso de privatización viciado y violatorio de la Constitución de la República, en la medida como hemos señalado que la venta de acciones de una empresa pública sólo puede darse una vez ha sido autorizada por la Asamblea Legislativa.

Pero para mayor claridad de nuestros amigos y amigas que me escuchan, quisiera aclarar por qué se da este litigio?

En 1996, en tiempos del ex presidente Calderón Sol, se aprueba la Ley General de Electricidad y Telecomunicaciones, que permita la venta de acciones de La GEO, en ese entonces conocida como GESAL, sin necesidad de pasar por la Asamblea Legislativa.

De entrada, esa Ley implicaba una violación a la Constitución de la República, puesto que toda concesión de un bien público requiere de aprobación legislativa.

Aún cuando peritos de CEL, en tiempos de Sol Bang, no estaban de acuerdo con la venta de acciones de La GEO y menos con el cálculo de la Secretaría Técnica y el Ministerio de Hacienda sobre el valor de las mismas, valor que ellos habían calculado en 200 millones de dólares, el proceso de compra-venta se llevó a cabo en forma fraudulenta.
Lo interesante de esto es que los mismos peritos de CEL determinaron que los funcionarios que participaron en la negociación con ENEL no tenían conocimientos suficientes del tema energético y señalaron que seguir sus recomendaciones provocaría un daño irreparable a los intereses de la CEL y del Estado.

Sin embargo, esta recomendación y advertencia no fue escuchada.

En ese momento, los peritos de CEL indicaron que vender acciones de la empresa geotérmica del Estado no era la mejor opción para hacer llegar recursos al gobierno a pesar de los serios problemas de caja que enfrentaba.
Propusieron que para hacerlo se requería de una ley para concesionar bienes del Estado. Pero las autoridades de entonces no atendieron tal recomendación y firmaron el contrato de venta de las acciones.

Lo revelador en este caso es que a las pocas horas de la firma con ejecutivos de ENEL, cambiaron los términos para permitir que esta empresa capitalizara sus inversiones y se hiciera con el control accionario de una empresa pública.
Con estas modificaciones, CEL renunciaba a su derecho de invertir en la geotermia para facilitar que ENEL se adueñara por completo de la empresa, por una suma de dinero que no correspondía con su valor real.

De esta forma se estaba consumando, según los entendidos, un fraude al Estado, además de una serie de irregularidades que hicieron posible que el país pudiera perder con el tiempo el control de la generación geotérmica.

Este fraude es el que el gobierno del ex presidente Saca y el anterior no permitimos, impidiendo que ENEL aumentara su participación accionaria en La GEO, lo que habría provocado el control total de la generación Geotérmica por una empresa extranjera.

El acuerdo firmado hace unos días y que permite que el Estado continúe con el control de la generación de energía geotérmica sólo fue posible por la decisión de los dos gobiernos anteriores de no permitir la entrega de la mayoría de acciones de La GEO a ENEL y por la denuncia que interpusieron las autoridades de CEL durante mi gobierno ante la Fiscalía General de la República.

Proceso que sigue abierto y que será la Fiscalía la que decidirá el curso a seguir.

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