Programa 10 – Editorial | Mauricio Funes Sin Censura

Mauricio Funes Sin Censura

Editorial Sin Censura

Programa 10 – Editorial

Hay un dicho popular que reza: “el pez por su boca muere”

Y suele aplicarse a quiénes muchas veces sin proponérselo acaban revelando las verdaderas intenciones que mueven sus actuaciones en la vida.

Ocurrió la semana anterior con uno de los candidatos a diputado para San Salvador por el partido Arena, quién también fue candidato a la Vicepresidencia de la República en las elecciones del año pasado. Me refiero en esta oportunidad al Dr. Nelson Portillo Cuadra.

Resulta que el susodicho candidato dio una entrevista al periódico digital La Página.com.

En esa entrevista, Portillo Cuadra aseguró que su partido necesita sacar una buena cantidad de diputados, al menos 40, porque de esa forma ARENA puede frenar al gobierno desde la Asamblea Legislativa.

Desde su concepción, los diputados no sólo deben legislar sino también ejercer la contraloría del poder.

Y en eso tiene razón. Una de las atribuciones de la Asamblea Legislativa es revisar las actuaciones de otros órganos del Estado y ejercer un control sobre ellos a fin de evitar abusos de poder.

El problema es que ARENA no tiene una trayectoria democrática que garantice que ese será uno de sus propósitos como fracción parlamentaria de oposición.

La oposición política tiene todo el derecho de fiscalizar y cuestionar las acciones y decisiones del partido en el poder, sobre todo, si se trata del poder ejecutivo.

Sin embargo, cuando fue gobierno nunca permitió que el FMLN, en ese entonces, partido de oposición llevara acabo esa importante labor que hubiese permitido frenar la voracidad del gobierno y de los diputados de ARENA, que con facilidad construían mayorías en la Asamblea Legislativa.

En el pasado esa mayoría de derecha le permitió aprobar cuanta ley de privatización proponían los gobiernos de ARENA, así aprobaron la Dolarización, así eligieron titulares del Ministerio Público, de la Corte de Cuentas y de la Corte Suprema de Justicia y construyeron un sistema oligárquico concentrador de poder y riqueza.

Fue en los gobiernos pasados que ARENA controlaba los tres poderes del Estado.

Es una falacia asegurar, como lo hizo Portillo Cuadra, que por el hecho de estar en el gobierno, el FMLN controla a los demás poderes del Estado y cuenta con una especie de poder absoluto y total.

Ningún partido político cuenta con mayoría de diputados por sí sólo.

Tanto ARENA como el FMLN necesitan de los otros partidos políticos para hacer mayoría simple y calificada.

Tampoco la Corte Suprema de Justicia es controlada por el FMLN, como sesgadamente lo plantea ARENA a cada momento.

La mayor parte de las sentencias de la Sala de lo Constitucional, algunas de la cuales han afectado el funcionamiento de los dos gobiernos del FMLN, es una muestra palpable de ello.

La Fiscalía tampoco responde al FMLN o al Presidente de la República, como ocurría en tiempos de ARENA.

La Fiscalía realiza su trabajo en forma profesional, por mucho que los partidos quieran presionarla.

Ahora que ARENA está en la oposición, en la medida que perdieron las elecciones presidenciales en el 2009 y las del año pasado, su accionar legislativo ha estado orientado, en lo fundamental, a frenar o al menos obstaculizar el trabajo del gobierno central.

Así lo intentaron en el gobierno anterior y así lo ha adelantado con estas reveladoras declaraciones el candidato Portillo Cuadra que seguirán haciéndolo en la medida que puedan aumentar el número de sus diputados.

Para qué desea ARENA ganar al menos 40 diputados, como lo ha advertido el candidato Portillo Cuadra?

En esta legislatura y la pasada, hubo necesidad de pactar alianzas con partidos de la derecha como GANA, el PCN y el PDC para darle gobernabilidad al país y evitar que la obstrucción que pretendía ARENA fuese una realidad.

Esta alianza le permitió a mi gobierno aprobar leyes de beneficio a la población como la Ley de Desarrollo Social. También hizo posible que año con año, el país contara con el Presupuesto necesario para funcionar.

Esta alianza permitió además la aprobación de préstamos que fortalecieron el programa de inversión pública en infraestructura y los programas sociales del gobierno, superando de esta forma, los intentos de ARENA por dejarlos sin financiamiento.

Si ARENA hubiera tenido más diputados de los que tiene en la actualidad, o bien hubiera construido una alianza con otros partidos que le permitiera un poder de decisión mayor, estoy seguro que programas estratégicos como los paquetes escolares, el PATI, la pensión básica para adultos mayores, los paquetes agrícolas, Ciudad Mujer o bien subsidios como el del gas licuado o el de la energía eléctrica se habrían quedado sin financiamiento.

ARENA nunca estuvo de acuerdo con estos programas. Siempre los consideró despilfarro y propuso junto a la ANEP, FUSADES y algunos organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, que desaparecieran o al menos que se redujeran significativamente.

Si de la bancada de ARENA hubiera dependido, sus diputados sin duda habrían acabado con los paquetes escolares, con el exitoso programa Ciudad Mujer o con el subsidio al gas, al agua y a la energía eléctrica.

Ahora que han caído en la cuenta que la población, sobre todo las familias de escasos recursos que son la mayoría, aprecian estos programas, entonces, cambian de discurso y dicen que van a trabajar por ellos.

Pero hasta ahora la realidad ha sido otra.

La referencia que he hecho esta tarde a las expresiones de la semana pasada del candidato arenero, Portillo Cuadra, no se debe a que se trate de un personaje de mucho valor para el país.

Lo hago porque ponen al descubierto los verdaderos intereses que su fracción defenderá una vez sus candidatos y candidatas ganen una diputación.

ARENA necesita, dice Portillo Cuadra, suficientes diputados para frenar al gobierno, o lo que es lo mismo, para “pararle las carretas” al gobierno y hacer que fracase.

Es positivo que esta declaración haya sido publicada antes de las elecciones a fin de poner “nuestras barbas en remojo” y alertar a la población lo que podría pasar en el país si ARENA llega a aumentar el número de diputados con el engaño que desde la Asamblea Legislativa trabajarán por el pueblo.

Qué hizo ARENA cuando en el pasado contaba con la mayoría necesaria para aislar a la oposición que representaba el FMLN?

Aprobó leyes que no han traído ningún beneficio popular y que por el contrario permitieron acelerar el proceso de concentración de la riqueza en unos pocos, evitando que la pobreza y las desigualdades sociales se redujeran.

Fue durante los gobiernos de ARENA que se aprobó un incremento al IVA de dos puntos porcentuales para hacerle frente a la reducción de ingresos tributarios que implicó la eliminación, en tiempos de Cristiani, del impuesto al patrimonio y a las sucesiones y que sólo afectaba a unas cuantas familias que ostentaban y concentraban los mayores ingresos.

Ahora, tal como lo reveló el empresario Rafael Castellanos en el Consejo de Seguridad y Convivencia Ciudadana, pretenden pasarle la factura de un mayor gasto en seguridad a la población en general, aumentando el IVA de 13 a 15 por ciento.

Una mayoría parlamentaria que pretende frenar al gobierno de modo de provocar su fracaso y por tanto su desgaste, de cara a las elecciones presidenciales del 2019, es lo que menos necesita el país.

Lo que necesitamos los salvadoreños y salvadoreñas son diputadas y diputados que se comprometan a defender las conquistas sociales, a garantizar el financiamiento de las ayudas estatales, a no retroceder ni dar marcha atrás con los programas de combate de la pobreza y las desigualdades que iniciaron en el 2009.

Para que ustedes que me escuchan puedan tener una idea del impacto de estos programas y subsidios en las familias pobres, compartiré algunos datos que es necesario que los conozcan…

El subsidio al gas beneficia a 1 millón 211 mil familias, representando un ahorro anual por familia de 85.64 dólares.

Para mantener este subsidio, el gobierno invirtió en el 2014 un total de 103.7 millones de dólares.

El subsidio a la energía eléctrica implica un ahorro de 132 dólares al año a las familias beneficiadas y que consumen menos de 200 kw-hora. Este subisidio representa para CEL una inversión al año de 185.2 millones de dólares.

De los 800 mil usuarios de ANDA, el 90 por ciento recibe algún tipo de subsidio. Estamos hablando entonces de unas 720 mil familias. El metro cúbico le cuesta a ANDA 80 centavos, pero las familias beneficiadas sólo pagan 21 centavos. Eso significa que con el subsidio al agua, las familias ahorran anualmente entre 60 a 84 dólares.

Sólo en estos tres subsidios, si los sumamos, las familias de menos ingresos y que se ven beneficiadas con su existencia, ahorran un promedio anual de 300 dólares.

La pensión básica favoreció en el 2014 a 4,658 adultos mayores de 70 años que viven en 15 municipios pobres del país. Estamos hablando de una ayuda de 600 dólares al año para cada adulto mayor, dinero que suele ser invertido en alimentación y medicinas.

Las familias rurales que reciben paquetes agrícolas (semillas y fertilizantes) reciben un paquete que cuesta en el mercado 49.3 dólares el de semilla de maíz y 32.51 dólares el de semilla de frijol.

En total el gobierno entregó el año pasado 471,727 paquetes de semilla de maíz y fertilizante. Y 195,345 paquetes de semilla de frijol.

Los bonos de salud y educación que se entregan con los programas Comunidades Urbanas Solidarias y Comunidades Rurales Solidarias benefician a más de 72 mil familias. El bono de 15 dólares al mes lo recibieron el año pasado más de 60 mil familias. El bono de 20 dólares mensuales lo recibieron 11 mil 912 familias pobres.

La alimentación escolar implicó en el 2014 una inversión de casi 30 dólares por alumno para una población escolar de 1.4 millones de estudiantes.

El paquete escolar favoreció a 1.2 millones de estudiantes provenientes de familias de bajos ingresos y representa una ayuda de 52 dólares al año por estudiante.

Eso significa que si a los más de 300 dólares de ahorro al año por los subsidios que reciben miles de familias salvadoreñas le sumamos, para el caso, los paquetes agrícolas y la alimentación escolar, estamos hablando de un ahorro de casi 375 dólares anuales para cada familia pobre. Sin contar acá que muchas familias son beneficiarias de varios programas sociales, de otros que no he mencionado como Ciudad Mujer, el subsidio al transporte, lo que significa que el ahorro obtenido por estos subsidios y programas sociales es significativo.

En términos generales, sumando subsidios más programas sociales, más de un millón de familias tienen un ahorro de 600 dólares al años.

No se trata, entonces, de simple asistencialismo de parte del Estado. Tampoco se trata de un despilfarro que deba recortarse del Presupuesto público.

Se trata de un conjunto de programas sociales y ayudas estatales que permiten que la vida de los pobres sea más digna y menos vulnerable.

Para que estos programas continuaran vigentes a lo largo del año pasado, el gobierno desembolsó casi 500 millones de dólares de recursos propios, provenientes del presupuesto general de la nación.

En cinco años de mi gobierno invertimos cerca de 2,850 millones de dólares, de recursos propios, para mantener y ampliar estos programas sociales y las ayudas estatales en forma de subsidios directos.

En este monto no incluyo los recursos provenientes de la cooperación internacional y de préstamos a bancos extranjeros.

Es esa lucha contra la pobreza, la vulnerabilidad social y las desigualdades que los diputados de ARENA, tal como lo reveló el candidato Portillo Cuadra, no están dispuestos a apoyar y profundizar desde la Asamblea Legislativa.

Son esos programas sociales y esas ayudas a través de subsidios los que estarían en riesgo si ARENA obtiene una mayor votación que le permita construir las alianzas necesarias para desde la Asamblea Legislativa frenar al gobierno u obligarlo a cambiar de prioridades.

Parafraseando una sabia reflexión: “con diputados y diputadas así, los pobres y marginados no necesitan enemigos”

En esta semana que está por terminar continuó el debate entorno a las acciones inmediatas que el gobierno debe implementar con el propósito de lograr una reducción de homicidios, extorsiones y acciones criminales en general, que a diario ocurren en el país.

Deseo llamar la atención sobre una discusión que la Asamblea Legislativa aún no promueve y que desde espacios de opinión como éste debemos estimular.

Me refiero al tema de los recursos que demanda el plan presentado por el Consejo de Seguridad y Convivencia Ciudadana.

Lamentablemente la discusión sigue dominada por un infructuoso debate, estimulado por algunos medios de derecha, de si la tregua fortaleció o no a las pandillas y si, en estos días en que los homicidios han tenido una baja repentina, hay una nueva tregua entre pandillas, apoyada y facilitada desde el gobierno central.

Y digo que es un debate infructuoso porque sobre el tema de la tregua las autoridades de seguridad pública, y el propio presidente Sánchez Cerén, ya sentaron posición.

Han asegurado que una tregua entre pandillas no está en sus planes operativos de seguridad pública y que por tanto, si las pandillas han acordado por iniciativa propia una reducción de los homicidios, el gobierno no tiene nada que ver en esta decisión y que en caso sea cierto que exista un nuevo pacto, este sigue siendo entre las pandillas y no con el gobierno.

Venir a decir que el gobierno no está siendo sincero o más aún, que sean las propias autoridades de seguridad las que caigan en la trampa de estimular esta discusión, no deja de ser un debate que sólo acarrea propósitos electorales.

No cabe duda que la derecha oligárquica está haciendo cálculos electorales con el tema de la inseguridad, así como lo viene haciendo desde hace meses con el proyecto del SITRAMSS y las dificultades que éste ha encontrado para su implementación.

Ya hay un plan de trabajo que contiene más de 120 acciones, la mayoría de ellas deberían estar siendo implementadas en el corto plazo, es decir , en los próximos meses.

La discusión ahora debe ser entonces: cómo hacemos llegar recursos al Estado y a las instituciones de seguridad pública para la implementación del Plan El Salvador Seguro.

En la mesa, el sector empresarial ha puesto el tema del incremento al IVA, que ahora es de 13% y que hay sectores que buscan llevarlo al 15%, bajo el falaz argumento que se trataría de un impacto en el bolsillo de los consumidores que se daría una tan sóla vez.

Y acá debemos hacernos la siguiente pregunta: qué debemos promover en el país, un incremento al IVA que terminaríamos pagándolo todos y que afectará el bolsillo de los más pobres, o un impuesto al patrimonio y a los bienes suntuarios que lo pagarían sólo quiénes tienen capacidad de tributar más, sin que ese pago se traduzca en un deterioro de sus condiciones de vida?

El IVA es por definición un impuesto que en teoría afecta a todos por igual, ya que nadie escapa a pagarlo.

Sin embargo, es un impuesto regresivo porque acaba afectando o impactando más el bolsillo de los que menos ingresos perciben.

Dado que en nuestro país no todos somos iguales, pues unos tienen más ingresos que otros y concentran una parte mayor de la riqueza generada, mientras otros, la inmensa la mayoría, tiene acceso a una parte menor de la riqueza nacional y por tanto, son los que menos ingresos perciben, resulta entonces que son, precisamente, los que menos tienen los que acaban siendo más impactados en sus ingresos en caso de llegar a un acuerdo que permita subir dos puntos mas el IVA.

Es un hecho que los sectores con mayor capacidad de tributación tienen forma de evitar que un nuevo impuesto, como el del patrimonio o el impuesto a los bienes suntuarios, les afecte en sus condiciones de vida.

El impuesto al patrimonio así como el impuesto a la posesión de bienes suntuarios no productivos no es un impuesto que afecte directamente la inversión privada y por tanto a la generación de empleos.

En el gobierno anterior propusimos un impuesto anual para todos los propietarios de bienes inmuebles no productivos y de naturaleza suntuaria.

Se trataba de un gravamen que se pagaría a partir de un piso de 350 mil dólares en bienes inmuebles.

En buenas cuentas quién poseyera una casa de playa o un rancho en el campo para fines de esparcimiento y diversión debería pagar un impuesto anual que no tendría por qué ser trasladado a los precios de bienes y servicios pues no se estaría gravando una actividad productiva o comercial en particular.

Según cálculos del Ministerio de Hacienda, este impuesto de haberse aprobado como propusimos hubiera dejado al gobierno cerca de 80 millones de dólares al año, lo que sumado al impuesto al patrimonio, ambos podrían dejar ingresos tributarios arriba de los ingresos proyectados que dejaría un incremento del IVA de dos puntos porcentuales.

Una reflexión obligada es la siguiente: ¿Por qué el representante de la ANEP en el Consejo de Seguridad se inclina por un incremento al IVA y descarta este otro tipo de impuestos directos que lo pagarían sólo quiénes más tienen en el país?

¿Por qué los diputados no aprueban de inmediato un préstamo del BID por 45 millones de dólares destinado a los programas de prevención para la juventud y con esos recursos comienzan a financiar algunos programas contemplados en el Plan de Seguridad?

Antes de cerrar el programa deseo hacer una reflexión más.

Todas las encuestas de proyección electoral que se han publicado anticipan que ningún partido obtendrá los suficientes diputados como para hacer mayoría simple por sí solos.

Tanto Arena como el Fmln, que son los partidos que tienen las bancadas más numerosas, necesitarán pactar alianzas con otros grupos parlamentarios para hacer mayoría simple de 43 diputados y sobretodo, para hacer mayoría calificada de 56 diputados.

Ese equilibrio es el que debemos garantizar en las próximas elecciones.

Pero no se trata de cualquier mayoría. Se trata de la mayoría legislativa que le garantice a la población que se legislará en beneficio de los salvadoreños, especialmente, de los más pobres y vulnerables.

ARENA ya ha demostrado en el pasado que no está dispuesta a construir una mayoría que garantice que los programas sociales y los subsidios continuarán.

Su deseo de asaltar el poder a través de un mayor número de diputados sólo busca hacer fracasar al gobierno actual.

Ustedes podrán estar o no de acuerdo con el gobierno del Presidente Sánchez Cerén, o podrán estar de acuerdo o no con el FMLN. Pero donde no deben perderse es en identificar qué partidos están del lado del pueblo y pueden garantizar el financiamiento de aquellos programas y políticas que sean de beneficio nacional.

Esos son los diputados y diputadas que necesitamos.

Con su decisión el próximo 1 de marzo pueden hacer posible que ocurran dos cosas: o que la asamblea legislativa que resulte de esa consulta cuente con la mayoría necesaria para hacer avanzar el país, para evitar que los programas sociales y los subsidios den marcha a tras, para que con sus decisiones contribuyan a mejorar la calidad de vida de los salvadoreños, sobre todo de los más pobres; o bien,
que la mayoría legislativa frene el desarrollo, haga fracasar al gobierno, obstaculice el financiamiento de las políticas sociales y garantice que los grupos oligárquicos del país continúen concentrando más poder y riqueza en beneficio de ellos mismos.

Esa es la decisión que debemos reflexionar…

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