El doble rasero de los “grandes” medios de comunicación | Mauricio Funes Sin Censura

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El doble rasero de los “grandes” medios de comunicación

Primero aclaro que eso de “grandes” medios no sólo tiene que ver con el volumen de la circulación diaria, en el caso de la prensa escrita, o de la audiencia captada por la radio y la televisión, sino también con los vínculos orgánicos que mantienen la mayoría de ellos con la derecha oligárquica, ya sea porque sus empresas se anuncian primordialmente en éstos, o bien, porque los propietarios o accionistas de estos “grandes” medios suelen compartir inversiones en otros rubros de la actividad económica del país.

Hasta ahora han sido estos “grandes” medios, sobre todo escritos, los que se venden como defensores y garantes de la libertad de expresión y de la independencia periodística.

Nunca han asumido con honestidad la defensa de los intereses económicos y políticos que apadrinan y suelen reducir la independencia editorial a la distancia que en algunos casos han construído frente al gobernante de turno, sobre todo, luego de las elecciones presidenciales del 2009.

Estos Medios de Comunicación se jactan de que nunca han dependido del subsidio o de “favores” gubernamentales y que jamás irían a la “cama” con el poder político.

Lo que nunca nos revelan son sus conexiones con los grupos de poder económico y menos con las fuerzas políticas que representan y defienden los intereses de estos grupos.

Pongo sólo un par de ejemplos.

Una parte significativa de la prensa nacional no le ha dado la misma relevancia informativa al caso CEL-ENEL o al caso Flores-Taiwan que al caso Reyes-IPSFA.

En el primero, el caso de la venta ilegal de las acciones de la empresa geotérmica estatal, apenas ha ocupado la atención de los medios escritos así como también de los medios radiales y televisivos.

La información más completa y las investigaciones periodísticas más depuradas las encontramos, como contraste, en los medios digitales, de menor impacto en las audiencias que los medios tradicionales.

Lo mismo habría que decir del proceso que se le sigue al ex presidente Flores por el desvío millonario de fondos provenientes de la cooperación taiwanesa.

Hay medios escritos, como El Diario de Hoy, que han llegado a la desfachatez de asumir la defensa del ex presidente, muy a pesar de la robustez de los cargos que se le imputan.

Según la Fiscalía, en el caso CEL-ENEL se investiga una defraudación al Estado de más de 2 mil millones de dólares. Y en el caso Flores-Taiwan, el desvío es de aproximadamente unos 15 millones de dólares.

A pesar de las sumas millonarias en juego y de las evidencias recogidas y documentadas por el Ministerio Público, ninguno de los dos casos recibió el tratamiento y el acoso periodístico persistente que pudimos observar en la compra de tierras del IPFSA que hizo una empresa de la que es accionista el ex presidente de la Asamblea Legislativa y alto dirigente del FMLN, Sigfrido Reyes, compra que no llegó ni al medio millón de dólares.

Tanto en el caso CEL-ENEL como en el caso Flores-Taiwán, los imputados han sido funcionarios de gobiernos de ARENA o bien, han desempeñado cargos de dirección en este partido político.

Se sabe incluso de “favores” recibidos por importantes grupos empresariales durante el gobierno Flores.

La diferencia de cobertura periodística en esos tres casos que he mencionado cae por su peso: en los dos primeros estamos frente a expedientes que pueden provocar algún desgaste político en ARENA y poner al descubierto la forma como la derecha oligárquica ha detentado el poder del Estado; en el caso Reyes-IPSFA el involucrado es un alto dirigente del FMLN y de ahí su descalificación arbitraria y la condena anticipada que se hace de él.

Ese doble rasero es el que también hemos observado ahora que el Ministerio de Hacienda publicó en su portal en internet la lista de los más de 12 mil 500 deudores del fisco, buena parte de ellos con sentencias pendientes tanto en el Tribunal de Apelaciones como en la Sala de lo Contencioso de la Corte Suprema de Justicia.

Los $372 millones adeudados constituyen una escandalosa evasión en el pago de impuestos que en su mayoría está concentrada en unos 480 contribuyentes grandes.

La mayoría de estos deudores mantienen vínculos con el partido ARENA y de paso son importantes anunciantes y patrocinadores de los “grandes” medios de comunicación.
La defensa asumida por el departamento legal de ANEP, así como el silencio de tanques de pensamiento de la derecha, como FUSADES y FUNDE, sólo se compara con el sigilo con que estos medios de comunicación de derecha han tratado la información divulgada por Hacienda.

No sólo omitieron sus identidades, sino que le bajaron perfil a la denuncia al punto de “matar” su impacto mediático y político.

El doble rasero es más que evidente: exigen transparencia en el manejo del gasto público pero pregonan el hermetismo y la discrecionalidad con deudas al fisco que permitirían, al pagarse, financiar importantes proyectos de apoyo al desarrollo económico del país, programas sociales estratégicos y ya no digamos, planes de prevención y combate de la delincuencia.

La tan cacareada independencia editorial lo es sólo frente al partido de gobierno y al gobierno mismo.

Frente a los intereses económicos y políticos de la derecha oligárquica lo que observamos es sumisión y hasta complicidad.


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