Una cosa es la viveza y otra la vivianada… | Mauricio Funes Sin Censura

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Una cosa es la viveza y otra la vivianada…

Periodistas y diputados pueden presumir de su viveza política, pero esto no los exime de ser, en algunos casos, verdaderos vivianes.

Saltar de la viveza a la vivianada no cuesta nada, pero cuando se atraviesa esa pequeña y delgada línea divisoria, la desfachatez y la perversidad saltan por los poros.

El Diario de Hoy, secundado por diputados y diputadas de ARENA, ha hecho todo lo posible por citar documentos ya superados o adulterar borradores de auditoría, con el propósito de sacar conclusiones insostenibles y descalificaciones anticipadas.

En una serie de entregas, disque informativas, sobre el tema del Chaparral, este periódico llega a conclusiones que no se sostienen y a juicios que lindan con la difamación.

Comenzando con el hecho de que continúa soportando su investigación seudo periodística en un informe que no es el definitivo.

El borrador o informe preliminar de auditoría que, según El Diario de Hoy, “hace varios señalamientos a la CEL por el incumplimiento del contrato por parte de la Astaldi y por el pago de $108.5 millones que no equivale al avance real de la obra (29.28%) al momento de sellar el arreglo directo” sencillamente no existe.

No hay ningún informe preliminar o borrador y menos un informe de auditoría de la Corte de Cuentas de la República en el que se cuestione el pago final de $108.5 millones que la administración de CEL hizo a la empresa Astaldi. Ni siquiera existe un juicio de cuentas por el arreglo directo que llevó a la Junta Directiva de CEL a cancelar un complemento de $23.5 millones a la firma italiana.

El informe de examen especial a la ejecución del contrato No. CEL-4143-S para la construcción de la Central Hidroeléctrica El Chaparral en el período 05/01/2009 al 31/12/2011 y la adjudicación y ejecución del contrato No. CEL-4177-S suscrito por la Central Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) con el consorcio de ingenieros consultores civiles y eléctricos y Euroestudios S.L. para la supervisión de la obra, no cuestiona el arreglo directo entre CEL y Astaldi que llevó a la cancelación del contrato ni tampoco la suma total que pagó la institución bajo el gobierno anterior.

Este informe especial, con fecha Junio del 2015, que deliberadamente no es consultado por El Diario de Hoy, aún sabiendo de su existencia, no condena a CEL por haber recurrido a la vía del arreglo directo en lugar del arbitraje internacional y menos, pone en duda el pago al que condujo esta negociación.

En sus conclusiones finales, el informe de auditoría en cuestion sólo confirma el anticipo que CEL hizo a Astaldi por un monto mayor a $65 millones, pero no llega a asegurar que esta suma se haya utilizado o no en su totalidad en el proyecto y tampoco cuestiona a la institución por haber realizado este tipo de transferencia.
En todo caso, la responsabilidad de CEL no es por el uso que haya hecho de esos recursos la empresa constructora en el tiempo en que se ejecutó la obra sino por la falta de verificación y supervisión de la suma transferida.

Los responsables del proyecto por parte de CEL han argumentado a la Corte que el tipo de contrato que fue suscrito no les permite ni les da facultades para verificar y menos para decidir el uso que la empresa da a esos fondos.

Lo revelador de este informe final es que la Corte de Cuentas califica de “razonable” que CEL haya tomado como base un costo de $85 millones (cantidad pagada durante el gobierno Saca) para dar por finalizado el contrato con Astaldi por la vía del arreglo directo, reconociendo que el avance general del proyecto al momento de iniciar las negociaciones era del 29.28% (según supervisión).

Es de aclarar que en este informe, la Corte de Cuentas no se pronuncia ni critica a CEL por el desembolso de los otros $23.5 millones, durante el gobierno pasado.

Ni la suma pagada por el gobierno Saca ni la completada por el gobierno Funes han sido cuestionadas por la Corte de Cuentas de la República, como tampoco la decisión de recurrir a la negociación directa en lugar del arbitraje internacional.

No hay una tan sola referencia a ese proceso, no se cuestiona la legalidad de la negociación y menos la cantidad final pagada por CEL.

Tampoco el informe final de auditoría advierte, como sostiene ARENA y El Diario de Hoy, que no exista suficiente documentación que sirva de base para el cálculo de lo pagado.

De dónde entonces concluye El Diario de Hoy y los diputados de ARENA que el pago final de $108.5 millones de dólares ha sido cuestionado y hasta condenado por la Corte de Cuentas de la República y que esa no es la cantidad que se debió cancelar para dar por cerrado el contrato de El Chaparral?

La desfachatez mayor la comete la diputada Karla Hernández de ARENA quién, basándose en las cuestionables entregas de El Diario de Hoy, afirma en su cuenta de Twitter que “…una auditoría de la Corte de Cuentas de la República ha concluído que no se justifica que CEL haya pagado, en el gobierno anterior, $108.5 millones a la empresa Astaldi, pese a que dejó abandonado el proyecto El Chaparral…” y que “…no hay documentos que respalden cómo se calculó ese pago y por qué se le canceló un equivalente a como si hubiera un avance de casi el 50% de la obra…”

No existe, insisto, ninguna auditoría, ni borrador de informe, ni informe final de la Corte de Cuentas que cuestione el pago realizado a Astaldi luego del arreglo directo al que llegó con CEL, al final del gobierno anterior, como lo sostiene la diputada de ARENA.

Cuál es la base legal y documental para asegurar que en El Chaparral hay indicios de corrupción, si la institución contralora que audita el uso de fondos públicos no ha establecido que haya juicios de cuentas pendientes de realizar o que algún funcionario de CEL, durante mi gobierno, tenga sentencias condenatorias que enfrentar?

ARENA debería capacitar a sus diputados y diputadas una vez llegan a la Asamblea Legislativa para evitar este tipo de arrebatos que hablan muy mal de la calidad moral y profesional de los legisladores con los que cuenta este partido de derecha.

La población debe estar alerta ante la perversidad y falta de ética de algunos medios de comunicación que adulteran la informacióm con tal de servir a los intereses políticos y económicos de sus “patrocinadores”.

Dicen que para sobrevivir en la Asamblea Legislativa se requiere de una buena dosis de viveza política. Y no me cabe ninguna duda que eso sea así.

Pero una cosa es la viveza o ingeniosidad política, que depende mucho de la habilidad y formación profesional, y otra cosa es la vivianada que revela la falta de ética en la práctica política del día a día.

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