Programa 51 – Editorial | Mauricio Funes Sin Censura

Mauricio Funes Sin Censura

Editorial Sin Censura

Programa 51 – Editorial

El fin de semana pasado el FMLN celebró su Primer Congreso Nacional en el que definió su ideario fundacional y su estrategia partidaria para los próximos años, al tiempo que sentó posición ante los diferentes problemas del país.

Nada novedoso, tomando en cuenta que el FMLN es el partido en el gobierno y mucho de lo expresado en boca de su Secretario General, Medardo González, ya lo ha venido sosteniendo en los últimos 6 años.

Al FMLN no se le puede acusar por definir su estrategia política en tanto partido en el poder, pues justamente se trata de un instrumento político para acceder al poder, ya sea en el órgano ejecutivo, en el legislativo o en los gobiernos municipales.

Según nuestro ordenamiento jurídico y constitucional, a estos órganos del Estado se puede acceder a través de los partidos políticos, aunque en el caso del Ejecutivo, sólo mediante la pertenencia a un partido político.

Y es que no hay otra forma de llegar a la presidencia de la república y dirigir el órgano Ejecutivo si no es perteneciendo a un partido político.

Esta presencia dominante de los partidos políticos en la vida institucional del país se origina en la misma Constitución de la República y no se trata de una vocación autoritaria o dictatorial de la izquierda como ha asegurado la ANEP.

En un comunicado de hace unos días, la ANEP alerta a la población a fin de evitar que prosperen las tendencias autoritarias y dictatoriales del FMLN, expresadas y confirmadas, según la dirigencia de esta gremial, en los documentos del congreso efemelenista dados a conocer el sábado y domingo pasados.

Según la ANEP, posición que ha sido suscrita también por ARENA, el FMLN busca en este período de gobierno atacar y destruir a sus enemigos ideológicos representados por la Sala de lo Constitucional, los Medios de Comunicación y la Empresa Privada, sobre todo, la gran empresa.

Para la ANEP, y también para ARENA, son justamente instancias del Estado, como la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, o bien instituciones como los Medios de Comunicación y por supuesto la gran empresa privada, representada por gremiales como la ANEP, la ASI o la Cámara de Comercio, los únicos que pueden defender a la población del proyecto socialista y autoritario del FMLN.

En el comunicado titulado: “El FMLN confiesa que nos lleva hacia una dictadura”, la ANEP sostiene que bajo el disfraz socialista el FMLN, como partido que controla el Ejecutivo, nos encamina hacia una dictadura que acabaría con las libertades fundamentales, como es la libertad de expresión, con la propiedad privada y con las fuerzas productivas del país.

Aseguran que tanto los mensajes pronunciados por sus principales dirigentes en este Congreso Nacional como los tres documentos que condensan la estrategia partidaria para los próximos años apuntan a declararle la guerra a la democracia, la libre expresión, las empresas y el empleo.

El ataque a la democracia, se expresa según ANEP, en la eliminación del sistema de división de poderes y comenzaría con la toma del control de la Sala de lo Constitucional.

El ataque a la libre expresión, el FMLN lo centraría, según ANEP, en la toma y control de los Medios de Comunicación, coartando pensamientos diferentes que enriquecen la opinión pública.

Mientras que el ataque al empleo y a la propiedad privada lo concretarían con la toma de los medios de producción fundamentales como son la agricultura, la industria, la energía y las pensiones y con el control de la comercialización de los sectores productivos para someter de esa forma a la sociedad.

Sobre esta campaña insidiosa de ANEP, suscrita como he dicho por el partido ARENA, hay varias cosas que decir y advertir.

Primero, el FMLN cómo cualquier partido político tiene todo el derecho de trabajar por mantener el control del Ejecutivo y buscar una presencia cada vez mayor en otros órganos del Estado, sobre todo en la Asamblea Legislativa y en las municipalidades.

La única forma como se puede llevar a cabo un programa de transformaciones económicas y sociales que hagan de nuestro país una sociedad dinámica, productiva y más competitiva, que aumente la tasa de crecimiento en forma sostenible y por encima del promedio centroamericano, pero que al mismo tiempo reduzca la pobreza, elimine la exclusión económica y las desigualdades sociales y asegure una vida armónica y en paz, libre de la violencia delincuencial provocada por las pandillas y el crimen organizado, es manteniendo el control del Ejecutivo y trabajando en armonía con los demás órganos del estado, sobre todo, con la Asamblea Legislativa.

Por tanto, la aspiración del FMLN de continuar en el gobierno y ganar las elecciones presidenciales en el 2019, derrotando al partido que representa a la derecha oligárquica, es legítima como legítima sería también esa misma aspiración en otras fuerzas políticas del país, incluyendo al partido ARENA.

Aspirar a seguir gobernando no tiene por qué ser vista como una aspiración autoritaria y mucho menos, dictatorial.

Esa misma aspiración tiene el Partido Demócrata en los Estados Unidos para las elecciones presidenciales del 2018, de modo de asegurarse un tercer mandato al frente del Ejecutivo que les permita seguir impulsando su programa de gobierno que se deriva de su ideario partidario. Esa aspiración no convierte a los Demócratas en autoritarios, sobre todo que será la voluntad popular expresada en las urnas la que decidirá si ese es el futuro o no para ese país que decidan sus electores.

En nuestro país, las cosas no son diferentes, por mucho que la ANEP y ARENA, quieran hacer aparecer las pretensiones del FMLN como autoritarias, revelando de esta forma sus verdaderos temores oligárquicos.

Las críticas que formula el FMLN a la Sala de lo Constitucional, críticas compartidas por muchos que no estamos en el partido, no significan que por eso se esté atentando contra el sistema de división de poderes y contra el principio de la independencia judicial.

Es evidente que muchas de las resoluciones de la Sala de lo Constitucional tienen una clara motivación político partidaria y que forman parte de la estrategia de desgaste y bloqueo de la gestión gubernamental que impulsa ARENA, en tanto principal partido de oposición.

El entrampamiento provocado a las finanzas públicas con la admisión de un recurso de
inconstitucionalidad en contra de una emisión millonaria de bonos del tesoro nacional que aliviarían la presión fiscal que ha llevado a la aprobación de más impuestos, forma parte de la estrategia desestabilizadora de la derecha oligárquica en la que se han puesto los intereses políticos por encima del ordenamiento constitucional del país.

Acusar a la Sala de lo Constitucional de bloquear la gestión del gobierno y responder a la estrategia electoral de la derecha no tiene por qué ser interpretado como una amenaza al sistema de división de poderes o al principio de independencia judicial, como pretende la ANEP.
Tampoco la libertad de expresión está amenazada por las críticas que el FMLN ha formulado en contra de la agenda que desarrollan algunos medios de comunicación, alineados en su mayoría al partido ARENA.

La batallas entre los partidos políticos, sobre todo, cuando el país vive un ambiente electoral, son asumidas por los medios de comunicación, especialmente los escritos, como bien se puede observar en la agenda mediática que impulsa El Diario de Hoy.

El Diario de Hoy es un medio de comunicación que cohonesta agendas con el partido ARENA y la ANEP y sirve a sus intereses.

El fortalecimiento de nuestra democracia demanda de la creación de nuevos ejes mediáticos que permitan un balance informativo de modo que no sólo sea la verdad acuñada por la derecha oligárquica la única que se escuche en el país.

Necesitamos nuevas y diferentes miradas sobre la realidad nacional. Necesitamos medios que se expresen sin censura previa. Necesitamos espacios de opinión y de información, tanto en la prensa escrita, la digital, la radial y la televisiva que estimulen el debate abierto y balanceado.

La población tiene derecho a escuchar otras voces y otras opiniones sobre los temas más relevantes del acontecer nacional.

No sólo son FUSADES o FUNDE y ya no digamos la ANEP, los únicos que tienen opinión sobre el funcionamiento y la dirección de la economía en nuestro país.

No sólo los columnistas de derecha, que abiertamente defienden sus intereses, son los únicos que pueden y deben expresarse a través de las páginas editoriales de los periódicos en el país.

Lejos de amenazar a los medios de comunicación de amordazarlos lo que busca hacer el FMLN es promover la existencia de nuevos medios de comunicación, distribuyendo la pauta publicitaria en forma más equitativa y permitiendo que existan otras corrientes de opinión que se expresen a través de ellos.

Ni mi gobierno ni en lo que lleva este gobierno se ha podido combatir la excesiva concentración de la publicidad gubernamental, y ya no digamos la privada, en unos cuantos medios.

Es ridículo que los periódicos de circulación matutina se quejen de haber sido amenazados por el FMLN y el gobierno cuando se llevan la mayor cantidad de anuncios gubernamentales.

El cobrarles impuestos no debe ser interpretado como una persecución o acoso fiscal sino como un acto de justicia tributaria que se basa en el principio de que quién más gana más impuestos debe pagar. Por décadas enteras las sociedades dueñas de los periódicos escritos no pagaban impuesto de la renta como si lo venían pagando las empresas dueñas de radios y canales de televisión. No había ninguna justificación tributaria sensata para que los medios escritos quedaran al margen de esa contribución fiscal.

No existe ni ha existido control gubernamental de la información en los gobiernos del FMLN. Por el contrario, la falta de regulaciones adecuadas ha permitido hasta ahora la impunidad informativa que conduce a la calumnia y a la difamación sin responsabilidad.

En nuestro país los periódicos publican lo que quieran, las radios dicen lo que quieran, los canales de televisión transmiten los que sus dueños desean. Acá nadie está atentando contra la libre expresión más que los propios dueños de los medios que en sobradas ocasiones deciden el contenido de lo que se debe publicar y de lo que se debe omitir.

Uno de los precandidatos presidenciales de ARENA, el joven empresario Carlos Callejas, Vicepresidente del Grupo Callejas, propietario entre otras empresas de los Supermercados Selectos, hace campaña abierta en los medios de comunicación con la complicidad de los mismos medios sencillamente porque se trata del principal inversionista en publicidad de estos medios, sobre todo, escritos.

Y nadie se lo impide ni se lo está impidiendo.

La libertad que los medios de comunicación y la ANEP como también ARENA resienten que pueden llegar a perder bajo los gobiernos del FMLN es la de concentrar la inversión publicitaria del país, incluyendo la gubernamental; la libertad de desinformar, mentir y difamar; la libertad de imponer agendas mediáticas; la libertad de decidir qué es lo que debe pensar la población.

El ataque que según la ANEP y ARENA hizo el FMLN a la gran empresa y a través de ella al sector privado y empresarial del país, no tiene tampoco ningún sentido.

Ofrecer con diversificar la producción y permitir la existencia de otras formas de propiedad como la estatal, la mixta o la cooperativista, no pone en riesgo la existencia del régimen de propiedad privada en el país.

El FMLN no habla en sus documentos del Congreso de expropiar bienes de producción o de estatizar empresas privadas. El FMLN, en coherencia con el Asocio para el Crecimiento que fue aprobado en forma unánime por la Asamblea Legislativa y con el respaldo del gobierno de Estados Unidos, sostiene que hay que promover la existencia de empresas estatales en áreas estratégicas como el sector energético o la producción agrícola, o bien, formas mixtas de propiedad que combinen la propiedad de empresas privadas y del Estado en nuevos emprendimientos como los del sector energía, el turismo y la construcción.

La concesión de puertos y del aeropuerto internacional es una forma de propiedad mixta bajo la figura de un asocio público-privado en la que el Estado es dueño del bien y la empresa privada la encargada de la administración del mismo.

No veo por qué la empresa privada y sobre todo la gran empresa debe sentirse atacada por esta decisión del FMLN en su Primer Congreso Nacional, si como he sostenido no busca favorecer a ningún agente económico en particular en detrimento de otros.

Lo que si es una decisión de partido y entiendo que también de gobierno es no permitir que sólo un grupo minoritario de poder económico siga enriqueciéndose con los negocios del Estado, como ocurrió en las tres primeras administraciones areneras.

Es a ese grupo de poder al que el FMLN llama de oligarquía o de derecha oligárquica. Y lo hace no por el papel preponderante que juega en la actividad económica nacional a través de sus empresas, sino por la alta concentración de la riqueza alcanzada utilizando los resortes del Estado.

El problema no es el tamaño de la empresa. El problema proviene, y es lo que critica el FMLN, con la forma cómo se ha llevado a cabo la acumulación del capital y el crecimiento ostentoso de la riqueza.

Es a esa derecha oligárquica, que ha hecho crecer su fortuna valiéndose en el pasado de su influencia en el gobierno y del control que tuvo y sigue teniendo del partido ARENA a través del financiamiento de sus actividades y de sus campañas electorales, que el FMLN ha dicho que combatirá y aspira a derrotar de nuevo en las próximas elecciones, tanto legislativas como Presidenciales.

Es a esa derecha oligárquica, que está haciendo todo lo necesario para hacerse de nuevo del control del ejecutivo para recuperar sus antiguos privilegios gubernamentales, la que el FMLN ha dicho que derrotará.

En la medida que ANEP siga respondiendo a esos intereses espurios de la derecha oligárquica es lógico que figurará en la primera línea de ataque político e ideológico del FMLN.

Por eso es que los verdaderos temores que expresa la ANEP y más recientemente el partido ARENA hacia el ideario socialista y la plataforma programática del FMLN se reducen a los temores que una gestión gubernamental de la izquierda siempre ha provocado y sigue provocando cuando están en juego sus verdaderos intereses.

A la ANEP y ARENA le preocupa que la Sala de lo Constitucional no siga respondiendo a su proyecto político.

A la ANEP y ARENA le preocupa que pierda su capacidad de imponer agendas en los medios de comunicación y que existan otras miradas y enfoques sobre la vida nacional que también se escuchen y conozcan en el país.

A la ANEP y ARENA le preocupa que ha venido perdiendo su capacidad de incidencia y hasta de veto de las decisiones económicas gubernamentales.

Esos son los verdaderos temores de la derecha oligárquica que no se atreven a expresar.

***

En su discurso de cierre del Primer Congreso Nacional, Medardo González, Secretario General del FMLN, aseguró que las transformaciones en el país comenzaron con el gobierno que arrancó en el 2009 en un claro reconocimiento a los esfuerzos que realizó mi Presidencia para romper con el modelo oligárquico neoliberal que impuso y fortaleció ARENA en sus primeras tres administraciones.

Qué es lo que se viene haciendo desde el 2009 y que tanto asusta a la derecha oligárquica?

  • Primero, cambiamos el modelo de gestión gubernamental que ponía al Estado al servicio de los intereses oligárquicos por una forma y estilo de hacer gobierno que tiene en primera línea las necesidades e intereses de los sectores populares.Eso explica la parte del presupuesto gubernamental y del endeudamiwento externo dedicada a financiar los programas sociales estratégicos como los Paquetes Escolares y Ciudad Mujer, así como los subsidios al agua, la energía eléctrica, el transporte y el gas de uso doméstico.
    En buenas cuentas, rompimos con el esquema patrimonialista del Estado que construyó la derecha oligárquica en los tres primeros gobiernos de ARENA.

    A nadie le cabe duda que las privatizaciones además de provocar la modernización de los servicios públicos sirvieron para que los grupos empresariales más prominentes acapararan un negocio que venía siendo manejado por el Estado y de esa forma incrementar su patrimonio y sus ganancias.
    De esta forma, el gobierno favoreció la entrada y participación de estos grupos empresariales en un jugoso negocio en detrimento de quiénes no eran cercanos al gobernante de turno.

  • Segundo, se han destapado casos de evidente corrupción gubernamental, aún cuando algunos de ellos como fue el caso de CEL-ENEL, no logró un dictamen condenatorio por un formalismo legal.El caso más emblemático es el del ex presidente Francisco Flores, el cual más allá de la decisión final que tome el Juez Séptimo de Instrucción y el fallo del juzgado de sentencia, ha permitido poner al descubierto el modus operandi de un gobierno corrupto que ARENA patrocinó y continua defendiendo.
    Por eso se resisten a apoyar la no prescripción de los delitos económicos y en contra de la Hacienda pública y tratan de hacer aparecer el combate a la evasión como una cacería de brujas de este gobierno.Por eso hacen, además, un llamado público al no pago de impuestos bajo el argumento que el gobierno es ineficaz en la solución de los principales problemas del país y que la mejor opción en este caso es “quitarle recursos a la administración pública”.

    En este sentido, la sentencia de Medardo González fue contundente cuando aseguró que “…los que ahora se pronuncian por la transparencia y el combate de la corrupción son los que en el pasado le clavaron los colmillos a la población…”

  • Tercero, ANEP y ARENA tienen temor de perder el control de la Sala de lo Constitucional, la cual al no contar con mayoría en la Asamblea Legislativa, se ha convertido en el principal instrumento de operación política para frenar y desgastar al Ejecutivo.
  • Cuarto, ambos tienen temor de que se cree una nuevo eje mediático que establezca el balance informativo que el país necesita y que además les dificulte la tarea de imponer agendas en la opinión pública.

En definitiva, el temor de la ANEP y de ARENA es que bajo los gobiernos del FMLN se desmonten progresivamente y se acaben sus privilegios…Por eso pretenden asustar con el petate del muerto y aseguran que el FMLN trata de construir un gobierno autoritario y dictatorial…

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